Descubre Málaga con nuestras visitas guiadas y free tours. Te enseñamos lo mejor de la ciudad: qué ver, dónde comer, cómo moverte y, por supuesto, cómo disfrutar de sus rincones más auténticos de la mano de nuestros guías expertos. Málaga es mucho más que sol y playa. Esta ciudad andaluza respira historia, arte y cultura en cada calle. Desde la imponente Alcazaba hasta la modernidad del Muelle Uno, recorrer sus calles es un viaje entre épocas, sabores y emociones. Entre los imprescindibles que ver en Málaga se encuentran:
Uno de los conjuntos monumentales más importantes de la ciudad. La Alcazaba es una fortaleza musulmana con vistas espectaculares y rincones llenos de historia, justo al lado del Teatro Romano, símbolo del pasado imperial. Nuestro Free Tour Alcazaba y Teatro Romano te lleva por este lugar clave con explicaciones amenas y datos sorprendentes.
La Catedral de la Encarnación es uno de los iconos de la ciudad, apodada cariñosamente «La Manquita» por su torre inacabada. Su fachada renacentista y su interior imponente esconden secretos que revelamos en nuestro Free Tour Catedral de Málaga, sin colas ni prisas.
Málaga es tierra natal de Pablo Picasso, y su museo en el corazón de la ciudad es una parada obligatoria para los amantes del arte. Junto a él, el Museo Carmen Thyssen ofrece una gran colección de pintura andaluza del siglo XIX. Ambos forman parte de nuestras recomendaciones durante los tours si deseas seguir explorando por tu cuenta.
Este castillo situado en lo alto del monte Gibralfaro ofrece las mejores vistas panorámicas de Málaga. Ideal para fotos y para entender la estructura defensiva que protegía la ciudad en la época nazarí. Puedes combinar su visita con la Alcazaba para una experiencia completa del pasado musulmán.
El barrio del Soho se ha convertido en el epicentro del arte urbano y la cultura alternativa en Málaga. A solo pasos de allí, Muelle Uno te ofrece una experiencia más moderna: tiendas, terrazas, y una vista única del puerto. Esta zona es ideal para terminar el día tras un tour con nosotros, tomando algo frente al mar.
El Puerto de Málaga no solo es punto de llegada de cruceros, sino un lugar perfecto para pasear, comer o ver atardecer. Su combinación de historia portuaria y modernidad lo convierte en uno de los espacios más vivos de la ciudad. Te recomendamos acercarte tras uno de nuestros tours, cuando la luz del final del día le da un encanto especial.
Recorrer el Paseo Marítimo de Málaga es una experiencia relajada y muy local. Desde la Malagueta hasta el barrio de El Palo, encontrarás kilómetros de costa, esculturas, palmeras y el mejor ambiente para caminar o andar en bici. Muchos de nuestros visitantes terminan aquí el día, disfrutando de una cerveza fría en un chiringuito.
Málaga cuenta con varias playas urbanas donde relajarse sin salir de la ciudad. La Malagueta es la más céntrica y animada, La Caleta es más tranquila, y El Palo y Pedregalejo ofrecen un ambiente marinero ideal para probar espetos de sardinas junto al mar. Después de un recorrido cultural, un chapuzón en estas playas es el broche perfecto.
Pasear por el centro histórico de Málaga es sumergirse en siglos de historia. Calles como Larios, plazas como la de la Constitución y rincones llenos de vida local te invitan a conocer la esencia de la ciudad. Aquí es donde comienza nuestro Free Tour Málaga Centro Histórico, perfecto para orientarte y descubrir detalles que no aparecen en las guías.
Málaga tiene alojamiento para todos los gustos y presupuestos. Desde hoteles boutique hasta hostales y apartamentos turísticos, todo depende del tipo de viaje que estés planeando.
Ideal para moverse a pie, cerca de los principales monumentos y perfectos para nuestros tours.
Una zona de playa y tranquilidad, a pasos del centro. Podrás disfrutar tanto del casco histórico como de la playa y su olor a sal.
Una alternativa artística, con mucho ambiente y vida nocturna, ideal para los jovenes y los más artistas.
Los barrios más locales, con encanto marinero, lo mejor si vas en familia y con niños.
La gastronomía malagueña es una mezcla perfecta de tradición, frescura y sabor. Tapas, vinos locales, pescaito frito y platos típicos te esperan en cada esquina del centro.
Un clásico absoluto del centro de Málaga, junto al Teatro Romano. El Pimpi es una bodega típica andaluza que ofrece tapas tradicionales, vinos locales y una decoración con alma flamenca. Es ideal para probar porra antequerana, berenjenas con miel o un vino dulce moscatel en un entorno lleno de historia.
Ubicado en la calle Carretería, La Tranca es un bar con ambiente cañí y música de fondo que parece detenido en el tiempo. Aquí las tapas son abundantes, los camareros escriben la cuenta con tiza en la barra, y el vermut de la casa es casi obligatorio. Es perfecto para una experiencia 100% malagueña.
Situado cerca de la Catedral, este mesón familiar es ideal si buscas cocina casera andaluza de calidad. Famoso por sus alcachofas en todas sus versiones y sus guisos tradicionales, es un sitio que suele aparecer recomendado por los propios malagueños. Atención cálida y platos generosos.
Con varias ubicaciones en el centro (una en calle Granada y otra en calle Strachan), Casa Lola ofrece tapas clásicas con presentación cuidada y precios asequibles. Siempre animada, es una parada perfecta tras nuestro Free Tour por el Centro Histórico para probar unas croquetas, ensaladilla rusa o montaditos.
Más que un sitio donde comer, es una experiencia gastronómica. Este mercado histórico ofrece productos frescos, puestos de tapas y bares donde puedes comer marisco recién cocido, pinchos de pulpo o una caña bien tirada. Recomendamos visitarlo al mediodía, cuando el ambiente está en su punto más alto.
Aparcar en el centro de Málaga puede ser complicado, especialmente en temporada alta, pero hay varias soluciones prácticas. Muchos de nuestros visitantes prefieren dejar el coche fuera del casco antiguo y caminar hasta el punto de encuentro del tour. Málaga se disfruta más a pie, sin prisas y con los ojos bien abiertos.
Málaga es una ciudad perfectamente conectada, lo que la convierte en un destino ideal tanto para escapadas como para viajes más largos por Andalucía. Ya vengas en avión, tren, autobús o coche, llegar a Málaga es sencillo y rápido desde cualquier punto de España o Europa. Aquí te explicamos cómo hacerlo y qué debes tener en cuenta para que tu llegada sea lo más cómoda posible.
El trayecto en coche desde Madrid hasta Málaga dura aproximadamente 5 horas y 30 minutos. Se realiza principalmente por la A-4 y luego la A-45, con carreteras bien mantenidas y áreas de servicio frecuentes. Es una buena opción si viajas en grupo o planeas hacer paradas en el camino, como en Córdoba.
Desde Barcelona a Málaga por carretera hay unos 950 km, que se recorren en unas 9 horas aproximadamente por la AP-7 (autopista de peaje). Es un viaje largo pero pintoresco si quieres recorrer la costa mediterránea y parar en ciudades como Valencia, Alicante o Murcia.
Desde Valencia hasta Málaga tienes un trayecto de alrededor de 6 horas y 30 minutos por la A-7, una ruta costera que atraviesa ciudades como Murcia y Almería. Es un recorrido largo, pero con vistas al mar en gran parte del trayecto.
El viaje en coche desde Sevilla a Málaga es muy cómodo y directo. Se tarda unas 2 horas y 15 minutos por la A-92, atravesando paisajes andaluces que valen la pena. Ideal para escapadas de fin de semana o visitas combinadas entre ambas ciudades.
El AVE Madrid-Málaga es una de las conexiones más populares. Sale de Atocha y llega a la estación María Zambrano en 2 horas y 45 minutos, con varias salidas al día. Comodidad total y llegada directa al centro urbano.
El viaje en tren desde Barcelona a Málaga en AVE dura unas 6 horas, dependiendo del número de paradas. La ruta recorre buena parte del país y te permite viajar con tranquilidad y sin complicaciones de equipaje.
Actualmente, no hay AVE directo entre Valencia y Málaga, pero puedes hacer el trayecto con escala en Madrid o Córdoba. El tiempo total de viaje ronda las 6 a 7 horas. Aunque no es la opción más rápida, sigue siendo cómoda si prefieres el tren.
Hay trenes directos entre Sevilla y Málaga que tardan entre 1 hora y 55 minutos y 2 horas y 30 minutos, dependiendo del tipo de servicio (Media Distancia o AVE vía Córdoba). Una opción perfecta para moverse entre dos de las ciudades más emblemáticas de Andalucía.
Existen rutas diarias de autobús entre Madrid y Málaga, operadas por compañías como ALSA. El trayecto dura entre 6 y 7 horas, dependiendo del horario y las paradas intermedias. La salida suele ser desde la Estación Sur de Méndez Álvaro y la llegada es a la Estación de Autobuses de Málaga, junto a la estación de tren.
El viaje en autobús desde Barcelona a Málaga es largo, con una duración media de 14 a 15 horas, por lo que suele ser más recomendable para viajeros con bajo presupuesto que quieran ahorrar en alojamiento viajando de noche. Hay salidas desde la estación de Barcelona Nord.
El trayecto entre Valencia y Málaga en autobús tiene una duración media de 9 a 11 horas, dependiendo de la ruta seleccionada. Se trata de una opción económica si reservas con antelación, aunque menos recomendable si buscas rapidez. La salida suele ser desde la Estación de Autobuses de Valencia (Av. Menéndez Pidal).
Una opción bastante cómoda y económica. Los autobuses desde Sevilla a Málaga salen varias veces al día y tardan unas 2 horas y 30 minutos. Es una buena alternativa si prefieres evitar el coche o el tren. Las salidas suelen ser desde la estación Plaza de Armas.
Los vuelos entre Madrid y Málaga son frecuentes y duran unos 75 minutos. Es ideal si necesitas ahorrar tiempo y llegar directamente al Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol, ubicado a solo 8 km del centro. Puedes encontrar salidas desde Barajas (MAD) todos los días.
Una de las rutas aéreas más activas del país. El vuelo directo desde El Prat (BCN) a Málaga dura alrededor de 1 hora y 40 minutos, con múltiples opciones diarias. Es una excelente alternativa si no deseas pasar horas en carretera o tren.
Valencia también ofrece vuelos directos al aeropuerto de Málaga con una duración aproximada de 1 hora y 20 minutos. Aunque la frecuencia no es diaria, es una opción interesante si consigues un buen horario y precio.
No suele ser la opción más práctica, ya que la distancia es corta y no hay vuelos regulares directos entre Sevilla y Málaga. Los traslados en tren o coche son más rápidos y recomendables en este caso.